TEA (autismo): señales tempranas que todo padre debería conocer
Qué es el trastorno del espectro autista, qué señales observar desde bebé y por qué un diagnóstico temprano cambia el pronóstico de tu hijo.
· 3 min de lectura
Cada vez más series y películas incluyen personajes dentro del espectro autista, como The Good Doctor o Woo, una abogada extraordinaria. No es casualidad: cada año se diagnostica a más bebés, niños e incluso adultos con este trastorno. Pero, ¿qué es exactamente el TEA?
¿Qué es el trastorno del espectro autista?
El TEA, antes conocido simplemente como autismo, es un grupo de condiciones relacionadas con el desarrollo del cerebro. Tiene una fuerte base genética y, según la Organización Mundial de la Salud, alrededor de 1 de cada 100 niños tiene algún grado de este trastorno.
Se habla de “espectro” porque cada persona es distinta: algunos niños necesitan mucho apoyo y otros llevan una vida casi sin dificultades. Lo que tienen en común son tres áreas:
- Interacción social: dificultad para relacionarse, compartir intereses o leer las emociones de otros.
- Comunicación: retraso en el lenguaje o forma de hablar poco habitual.
- Comportamientos repetitivos: movimientos, rutinas o intereses muy intensos y rígidos.
Señales que puedes observar desde bebé
Muchas veces las primeras señales aparecen antes del año. Conversa con tu pediatra si notas que tu hijo:
- A los 6 meses no sonríe ni muestra expresiones de alegría cuando le hablas.
- A los 9 meses no intercambia sonidos, sonrisas o gestos contigo.
- Al año no balbucea, no señala objetos ni voltea cuando lo llamas por su nombre.
- A los 16 meses no dice ninguna palabra.
- A los 2 años no forma frases de dos palabras con sentido.
- A cualquier edad pierde habilidades que ya tenía (deja de hablar, de jugar o de mirar a los ojos).
Conforme crece, también puede notarse que entiende las órdenes pero no habla, que no juega con otros niños, que se altera mucho con los cambios de rutina o que tiene problemas para dormir.
Una sola señal no significa que tu hijo tenga TEA. Significa que vale la pena una evaluación.
¿Por qué es tan importante diagnosticarlo a tiempo?
El cerebro de los niños pequeños tiene una enorme capacidad de adaptación. Cuanto más temprano se identifica el TEA, antes puede empezar un acompañamiento multiprofesional (terapia de lenguaje, terapia ocupacional, psicología) y mayores son los avances en comunicación e interacción social.
Por eso, en los controles de niño sano el pediatra no solo mide peso y talla: también evalúa cómo tu hijo mira, se comunica y juega. Existen cuestionarios de tamizaje validados que se aplican entre los 18 y 24 meses.
¿Qué hacer si tienes dudas?
- Anota lo que observas: a qué edad, en qué situaciones, si es constante.
- Graba videos cortos de su comportamiento en casa; ayudan mucho en la consulta.
- Agenda una evaluación pediátrica. Si es necesario, te orientaremos hacia neuropediatría y las terapias adecuadas.
Confiar en tu instinto de padre o madre es válido. Ante la duda, consultar a tiempo siempre es la mejor decisión.
¿Te sirvió esta información? Compártela con alguien que la necesite.
¿Necesitas una consulta de Pediatría?
Atención en Clínica Miranda, Huancayo, o por telemedicina desde casa.