Protección solar en la altura: por qué en Huancayo el sol daña más
A más de 3 200 metros la radiación ultravioleta es mucho más intensa. Cómo proteger tu piel y la de tus hijos todos los días del año.
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Huancayo está a más de 3 200 metros sobre el nivel del mar. A esa altura el aire es más delgado y filtra menos la radiación ultravioleta (UV). Se estima que la radiación UV aumenta alrededor de un 10 % por cada 1 000 metros de altitud, y en los Andes el índice UV alcanza con frecuencia niveles “extremos”.
Aunque sintamos frío, el sol sigue dañando la piel.
¿Qué le hace el sol a la piel?
- Quemaduras y enrojecimiento, sobre todo en niños.
- Manchas y melasma, muy frecuentes en la sierra.
- Envejecimiento prematuro: arrugas, flacidez y textura irregular.
- Mayor riesgo de cáncer de piel a lo largo de la vida.
El daño solar es acumulativo: lo que recibimos en la infancia se nota décadas después.
Mitos frecuentes
- “Si está nublado no hace falta protector.” Falso: gran parte de la radiación UV atraviesa las nubes.
- “Hace frío, entonces el sol no quema.” Falso: la temperatura no tiene relación con la radiación UV.
- “La piel morena no se quema.” Se quema menos, pero también sufre manchas, envejecimiento y daño celular.
- “Con aplicarlo una vez en la mañana basta.” El protector pierde efecto con el sudor, el roce y el tiempo.
Cómo protegerte cada día
- Protector solar de amplio espectro, FPS 50 en la altura, también en días nublados.
- Aplicarlo 20 a 30 minutos antes de salir, en cantidad generosa: rostro, cuello, orejas, manos y escote.
- Reaplicar cada 2 horas si estás al aire libre, y después de sudar o lavarte.
- Sombrero de ala ancha y lentes de sol con filtro UV.
- Buscar la sombra entre las 10:00 y las 16:00, cuando la radiación es más alta.
¿Y los niños?
- Menores de 6 meses: evitar la exposición directa al sol. Protegerlos con sombra, gorros y ropa ligera de manga larga.
- Desde los 6 meses: protectores solares formulados para niños, de preferencia con filtros minerales (óxido de zinc o dióxido de titanio).
- En el colegio, enviar gorro con visera o legionario y protector en la mochila.
Enseñar el hábito desde pequeños es uno de los mejores regalos para su piel adulta.
¿Cuándo consultar al dermatólogo?
- Manchas que aparecen o se oscurecen pese a usar protector.
- Lunares que cambian de forma, color o tamaño.
- Heridas que no cicatrizan en varias semanas.
- Quemaduras solares con ampollas extensas o fiebre.
Una revisión con dermatoscopía permite evaluar lunares y manchas a tiempo, de forma sencilla y sin dolor.
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